Historia de Caldas de Reis

Alojamiento Vía Romana
26 Abr

Historia de Caldas de Reis

Caldas De Reis está situada al noroeste de la provincia de Pontevedra, en la ribera del río Umia, en el punto donde se origina el Valle del Salnés, que extiende sus fértiles vegas hasta el mar.

Está atestiguada la presencia humana en la zona desde la prehistoria. Los primeros pobladores de los que se tiene constancia en Caldas de Reis son los Cilenos, que formaron parte de un conjunto de pueblos celtas y preceltas denominados Galaicos, y que ocuparon el territorio situado entre los ríos Ulla y Lérez. La capital de este territorio era Aquae Celenae (la actual Caldas de Reis)

Unos de los acontecimientos más destacados que hace referencia a los Cilenos es el Tesoro de Caldas de Reis, que data de la edad de bronce (1500-1600 a.C.), encontrado en el Depósito de As Silgaras el 20 de diciembre de 1940. Este tesoro de 14,9 Kgs., es el tesoro de mayor peso encontrado en la península Ibérica, y uno de los más importantes de Europa, y actualmente está expuesto en el Museo de Pontevedra.
Avanzando en el tiempo, a lo largo del dominio romano estas tierras fueron denominadas como Aquis Celenis o Aquae Celenae alcanzando este enclave la categoría administrativa de “municipium”, siendo sede de una de las legiones romanas que protegían Galicia y siendo tierras enormemente apreciadas por los romanos debido a las propiedades termales de sus aguas.

Numerosos son las construcciones y restos que los romanos dejaron en Caldas de Reis destacando sus puentes los cuales se muestran en el escudo de la localidad;

  • El puente sobre el río Umia constituida por cinco arcos de medio punto, situada en la entrada de Caldas de Reis.
  • El puente sobre el río Bermaña de tres arcos de medio punto que aún conserva restos del pavimento antiguo.
  • El puente en Segade de un solo arco situado aproximadamente a dos kilómetros del centro urbano.

También a lo largo del sendero que dirige de Caldas de Reis a la Cascada y puente de un solo arco de Segade se puede observar restos de una calzada romana a modo de puente sobre el río.

Igualmente abundantes restos arqueológicos como aras, cerámica, monedas, sepulcros, hornos, restos funerarios de origen romano, etc. Han sido encontrado en el municipio de Caldas de Reis, e incluso recientemente continúan apareciendo restos arqueológicos tal y como es el caso del hallazgo de un molino de mano de época romana o castreña encontrada por nuestro vecino y gran amigo Óscar Rey (https://www.diariodearousa.com/articulo/ulla-umia/caldas-reis-hallan-bermana-molino-mano-podria-datar-epoca-romana-castrena/20130822024408038150.html).

Durante los primeros siglos de la Edad Media, la importancia religiosa del la villa de Iria Flavia hizo que la localidad perdiese el nombre de Aquis Celenis que le habían puesto los romanos, pasando a denominarse Caldas de Reis en el siglo XII.  Fue aqui donde nació en el año 1105 Alfonso Raimúndez  de la Casa de Borgoña, nieto de Alfonso VI de León y Castilla e hijo de Urraca I de León y Castilla y de Raimundo de Borgoña, que sería coronado Emperador como Alfonso VII de León.

Se construyen un elevado número de iglesias románicas vinculadas al Camino Jacobeo Portugués en el que Caldas es lugar de paso obligado para los peregrinos procedentes del Sur. Destacan las iglesias de Santo Tomás, Santa María de Caldas, San Andrés de César, Santa María de Bemil y Santo Estevo de Saiar.

 

Caldas de Reis deja de estar sometida a jurisdicción del arzobispado de Santiago en el año 1581 y se nombra Villa de Realengo por el rey Felipe II, al que los vecinos de Caldas compran el derecho de administrarse como municipio libre. Es entonces cuando comienzan a asentarse en la comarca numerosas familias nobles como los Pazos de Casal Novo, El Curuxal y La Peroxa.

La actual Calle Real de Caldas, que era llamada ‘Rúa Vella’ o ‘Camiño Real’, se convertía en el principal asentamiento de la población con una destacada actividad comercial. Otras calles destacadas de la localidad como la Calle de la Ferrería tuvieron origen su nombre por la presencia de herreros y zapateros en el siglo XVII. También se destaca los talleres de las curtidurías de cuero  en el lugar de la Tafona  y el tráfico de lino durante los siglos XVII y XVIII. En la parroquia de Arcos de la Condesa destacaba la industria textil, y comenzaron a mostrarse un grupo de artesanos fabricantes de campanas, que aún hoy mantienen la tradición en el lugar de Badoucos.

A partir del siglo XVII  las aguas de la burga tuvieron un papel muy relevante en la actividad cotidiana de la vida local. Muchos peregrinos que caminaban cara a Compostela y enfermos de otras poblaciones eran acogidos en el antiguo Hospital de la Villa y en las posadas que estaban situadas en las calles del entorno de la ‘fonte quente’, en donde acudían para tomar baños y buscar remedios con los que curar diversas enfermedades. Las aguas de la burga fueron precursores de las casas de baños y balnearios que fueron fundados en el siglo XVIII.

 

Ya en el último siglo la fuerza de las aguas del Rio Umia, tuvieron un especial protagonismo industrial en el siglo XIX. En el lugar de Segade estuvo situada una de las primeras fábricas de papel continuo de España, y una central eléctrica que fue origen de la más importante eléctrica gallega.

En definitiva podemos afirmar que en Caldas de Reis confluyen 3 características fundamentales que tuvieron una vital importancia a lo largo de su historia, y sin las cuales difícilmente entenderíamos la realidad actual; La riqueza paisajista, bondad climática y una ubicación estratégica en la confluencia de las principales vías de comunicación de principales localidades como pueden ser Vigo, Pontevedra, Villagarcia de Arosa y Santiago de Compostela.

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